La navidad, en opinión de muchas personas, es una época de felicidad, esperanza y amistad.
En estas fechas tan importantes la mayoría de gente cambia su manera de ser, se puede decir que son más amigables, se mandan tarjetas navideñas deseándose un buen año, salud, felicidad… La alegría ronda las casas y las ciudades con sus luces, adornos navideños, villancicos… Las personas se vuelven más caritativas con los demás, el corazón y los buenos propósitos vuelven a los seres humanos.
Esta es una época de alegría para los niños y jóvenes, ya que tienen vacaciones, ven a personas que durante el resto del año no ven y reciben muchos regalos. A algunas personas, más bien pocas, les toca la lotería; otras, regresan a sus casas…
Es un tiempo de magia, donde “Papá Noel” y “Los Reyes Magos” alegran la vida de los más pequeños en las casas, hospitales, centros de acogida…
Sin embargo, para otra gente la navidad no es una fecha agradable, bien porque sean mayores y se encuentren solos, bien porque han perdido algún familiar en ese tiempo o porque consideran que sólo es un despilfarro de dinero, lo cual no es falso del todo, ya que cada año los ciudadanos gastan más dinero en regalitos, decoración navideña…
Ello, acompañado de la subida del precio de muchos productos en estas épocas navideñas, y más aun desde la llegada del euro, es decir, desde hace pocos años.
La navidad puede ser o no bien vista, todo depende de cómo se viva en las diferentes familias.
Personalmente, me gustaría hacerla aún más humana, compartir parte de lo que tenemos con los demás: tiempo, trabajo , amor… De hecho, lo ideal sería que las personas nos comportásemos igual de bien durante todo el año, no únicamente en navidades.
Además, hoy en día hay colectivos que incluso en esta época se dedican a los demás, llámense: “Cruz Roja”, hospitales… a los que hay que agradecer su esfuerzo y ayuda prestada a personas que, sin duda alguna, la necesitan.
¡¡¡Feliz Navidad a todos!!! 